Es en la familia donde adquirimos los patrones de relación básica para la vida y también los que activamos naturalmente en el ejercicio profesional del rol de terapeuta. Es necesario el conocimiento de nuestra historia, de nuestra familia. Es en el reconocimiento de nuestras lealtades y en la validación de nuestra historia, donde podemos encontrar nuevos significados y transformar éstos en recursos terapéuticos.
Tener un acercamiento y primer contacto cognitivo y emocional con la dinámica interaccional, los roles y las funciones de los miembros de la familia de origen del terapeuta. Su influencia en las aptitudes y las posibles dificultades que puedan derivarse en el desempeño y en la eficacia del rol del terapeuta (y del experto en intervención).

Desarrollar recursos terapéuticos a raíz del trabajo realizado con la familia de origen.
Se trata de un Taller intensivo, de 50 horas de duración. El trabajo grupal se lleva a cabo con la utilización de técnicas activas y psicodramáticas, para facilitar que los futuros terapeutas e interventores, puedan exponer sus particulares visiones de su historia personal.
